Cada proyecto de paisaje comienza entendiendo cómo se vive el espacio. La orientación del sol, las vistas, la privacidad, los recorridos, las especies y la relación entre arquitectura y naturaleza son parte de una composición pensada para durar y evolucionar en el tiempo. En este proyecto, el paisaje acompaña la arquitectura creando distintos ambientes: jardines contenidos, espacios de contemplación, recorridos verdes, iluminación nocturna y una vegetación que cambia con las estaciones sin perder estructura ni armonía. Más que jardines, buscamos crear atmósferas que mejoren la experiencia cotidiana de habitar. Wellbeing a través del paisaje.